MANUEL CHRISTOPH HORN

 Arte Contemporáneo, Cultura Visual

Regreso indeseado a otras masculinidades

 

octubre, 23, 2012

Probablemente me había acostumbrado demasiado bien, me doy cuenta de esto, ahora que me he mudado desde la urbe un poco más hacia la periferia. En la urbe ya me había olvidado de algunas cosas que la periferia en seguida me iba a recordar. La verdad es que la masculinidad 2.0 que se lleva en Barcelona es un regalo del que no te das cuenta hasta que no cambias hacia un entorno donde aún se tenga que hablar de masculinidad 1.0.

Definamos este concepto: La masculinidad 1.0 es un sistema de dos bits, es decir, sabe registrar 4 posibilidades antagónicas. Lo masculino y lo no masculino y lo heterosexual y lo no heterosexual. A través de una repetitiva y monótona performance se reproduce una normalidad que pretende inducirse en la cabeza de las categorías que en el sistema de bits comienzan por no. Esta normalidad tiene que ser performada continuamente para reafirmarse, ya que sin performance no hay realidad que defender.

Mientras que esta performance tiene lugar de nuevo a mi alrededor, me doy cuenta que bajo el pretexto de normalidad hay algo completamente anómalo.

No es solo tener que performar para hacer existir, no, es también la actitud de exclusión de la normalidad patentada. A mí no me gustan las coles de Bruselas, es más, me parecen asquerosas. Pero si me junto con gente a la que sí le gustan, no siento ningún tipo de necesidad de convencerlos de que son malas. La aversión por las coles de Bruselas no define mi identidad, ni mi preferencia por los garbanzos tampoco, así que las personas que no comparten mis gustos no son percebidas como amenaza. Claro que el cese de una performance que constituye la identidad es un parón de la identidad también. Esto implica la necesidad de pasar por una crisis para poder llegar más allá.

Pero al final la masculinidad 1.0 no deja de ser nociva para su entorno, mientras que la masculinidad 2.0 ya ha superado hace tiempo que su identidad pueda incluir rasgos femeninos o incluso gays.